La periodista Oriana Zorrilla llegó en 1975 a la RDA. Dice que guarda, en general, buenos recuerdos de su estadía.
Hoy es una postal clásica de Berlín, pero hace 30 años el icónico bulevard Unter den Linden era la calle principal de la capital de la RDA. Esta parte de Alemania fue el hogar para cerca de 2.000 chilenos que solicitaron asilo y que venían escapando de la dictadura militar de su país.
La RDA mandó a construir el muro debido al masivo éxodo de personas hacia Berlín Occidental. Mientras unos escapaban, otros llegaban a vivir al régimen socialista, especialmente ciudadanos extranjeros, que escapaban de dictaduras, como el caso de los chilenos.
Los chilenos exiliados recibieron al principio entre 2.500 hasta 5.000 marcos. Los pisos o viviendas, muy demandados en el régimen, también fueron entregados sin costo a las familias chilenas, lo que generó mucha rivalidad con los habitantes alemanes.
La mayoría de los chilenos exiliados en la RDA provenía del mundo intelectual. Eran considerados por el régimen socialista como gente letrada. Destacaron actores, dramaturgos y escritores como Juan Forsch, Roberto Ampuero y Carlos Cerda.
Los chilenos de la RDA han sido un grupo de interés para estudiosos de diferentes áreas. Se trata de una comunidad relativamente grande para su época. “Antes ya había algunos refugiados, como los griegos de los años 50, pero el número era menor, en comparación con estos exiliados”, dice a DW el historiador alemán Sebastian Koch.
A comienzos de 1980, gran parte de los chilenos refugiados dejó la RDA para volver a la madre patria. Con la vuelta a la democracia en Chile el número aumentó. Hacia diciembre de 1989 solo se registraron 334 chilenos viviendo en el régimen socialista.